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¿Para quién es la danza árabe?

  • Foto del escritor: Elsa Figueroa
    Elsa Figueroa
  • 25 may
  • 2 min de lectura

Actualizado: 29 may

Bellydancer wit ha two-piece suit doing a backbend in front of a mirror.
©Furkan Sağlam de Studio Turkey a tavés de Canva.com

No te voy a hacer esperar y leer hasta el final para encontrar la respuesta. Te la digo desde ahora: la danza árabe es para quien quiera aprenderla.

A mí lo que me llama la atención es que se haga tanto esta pregunta. En mis casi diez años enseñando danza árabe, ciertas preguntas recurren una y otra vez. Son preguntas que a la vez esconden preocupaciones. "¿Estoy muy vieja o viejo para empezar?" "Pero si yo no tengo el cuerpo ideal". "¿Podré hacer los movimientos? Tengo las caderas tan tiesas".

"No sé si podré".

"Me da miedo empezar".

Muchas de estas preocupaciones nacen de mitos y prejuicios que llevamos arrastrando toda una vida de cosas que nos ha enseñado a pensar la sociedad. Sobre el rol de la mujer, sobre su valor, sobre el objetivo de la danza.

En particular en el caso de la danza árabe, existen un montón de ideas sobre para lo que es y lo que significa. "¡Qué mucho goza tu marido!" o "Quiero aprender para bailarle a mi novio".

¿Y sabes qué? Eso está perfecto. No hay nada de malo con eso. Pero en mi experiencia, las personas que llegan solo con el objetivo de aprender a "bailar sexy" para complacer el ojo de su pareja no duran casi nada. ¡Por lo menos no en mis clases!

Ahora, quienes llegan con ansias de aprender una nueva forma de moverse, de entender un poco más sobre otra cultura, de disfrutar de la música y de bailar en comunidad sí que se quedan.

La danza árabe, en resumen, es para ti:

Para ti, mamá soltera que casi no tienes tiempo de respirar cinco minutos.

Para ti, profesional con mucho estrés laboral y el cuello tieso de tanto mirar la pantalla.

Para ti, personal de enfermería, cuidador, terapista, que trabajas de pie todo el día cuidando a otros.

Para ti, esposa y ama de casa que te la pasas limpiando y cocinando y fregando.

Para ti joven estudiante que estás empezando tu vida universitaria o laboral.

Para ti que siempre te sientes que tu cuerpo no es suficiente, que no eres suficiente, que no te amoldas a los estándares.

En la danza árabe puedes descubrir tus posibilidades de movimiento.

 
 
 

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